A medida que el paisaje se llenaba de nieve y las temperaturas comenzaban a bajar drásticamente, nuestros antepasados prehistóricos se enfrentaron a uno de los desafíos más grandes de la naturaleza: sobrevivir al frío gélido por varios meses.
Pero gracias a una combinación de cooperación, determinación y mucho ingenio, los primeros seres humanos lograron ganar la implacable batalla contra los elementos.
¿Pero cómo lo lograron exactamente? En este vídeo te mostraré las 5 razones principales por las cuales nuestra especie logró no sólo sobrevivir al terror del frío, sino incluso prosperar ante la dificultad.
Número 1. Recibieron ayuda de los osos
Uno de los puntos clave en la sobrevivencia de nuestros primeros antepasados fue idear la elaboración de prendas de vestir a partir de las pieles y cueros de animales.
La evidencia que se ha encontrado apunta a que los osos de las cavernas eran la principal fuente de materia prima para la ropa de los primeros seres humanos.
En el yacimiento alemán de Schöningen, por ejemplo, se descubrieron huesos de osos con marcas de corte finas, indicando el uso de herramientas para desprender el pelaje del animal
Este pelaje era imprescindible para soportar el clima invernal, pues tenía pelos largos que formaban una capa protectora aireada y pelos cortos y densos que aislaban del frío.
En cuanto a la confección de la ropa a partir de las pieles de osos de las cavernas, no esperes una gran gama de prendas de diseñadores. Es muy probable que sólo envolvían las pieles alrededor de sus cuerpos sin una confección elaborada.
Además, se tenía que arrancar la piel del oso poco después de su muerte, pues de lo contrario la piel y el pelo se dañarían con la exposición a la intemperie y los animales carroñeros.
Número 2. Desarrollaron la habilidad de hibernar
Hablando de osos, sabemos que estos hibernan durante los meses fríos para conservar energía y calor y con ello tener mayores oportunidades de sobrevivir al invierno.
El punto es que es posible que nuestros ancestros lograron desarrollar la habilidad de hibernar hasta por cuatro meses para sobrevivir el frío, justo como lo hacen los osos. Cualidad que en la actualidad se perdió por completo.
Gran parte de la evidencia que apoya esta teoría se encontró en uno de los yacimientos fósiles más importantes del mundo, el yacimiento paleolítico de la Sima de los Huesos, en España
En este lugar, los investigadores encontraron alteraciones en el desarrollo óseo que apuntaba a un ralentización del metabolismo, lo que podría haberles permitido dormir durante meses, dependiendo de su grasa corporal almacenada.
Número 3. Sus cuerpos se adaptaron al frío
Un estudio publicado en la revista científica “Proceedings Of The Royal Society B” encontró que las características físicas de los neandertales fueron una de las razones principales de su supervivencia al frío.
Una de las principales propiedades de los neandertales eran que tenían cuerpos robustos, con un mayor contenido de grasa y músculos, los cuales eran importantes suministros de energía durante los meses fríos.
Y hablando de energía, se estima que los neandertales necesitaban el doble de calorías para sobrevivir al frío diariamente de las que necesitamos actualmente, entre 3,360 y 4,480.
También se sabe que los neandertales tenían una nariz ancha – un 29% más grande que el volumen promedio de los humanos modernos antiguos – que les permitía acondicionar mejor el aire frío. Esto es, para calentar y humidificar mejor el aire que respiraban.
Número 4. Dominaron el fuego
Si no fuera porqué nuestros antepasados aprendieron a controlar el fuego, es muy probable que no estarías leyéndome en estos momentos.
El fuego cumplió un gran número de funciones importantes para la supervivencia de nuestra especie en el pasado.
Además de ser una fuente fiable de calor para esos meses de frío brutal y servir para ahuyentar a los depredadores, el fuego también les permitió cocinar alimentos ricos en calorías.
Pero más allá de las necesidades básicas que brindaba el fuego, tuvo un importante impacto social y cultural.
Las fogatas permitían a los grupos estar unidos para compartir el calor. Era aquí donde podían intercambiar información y compartir historias y otras actividades grupales importantes para sus comunidades.
Número 5. Recolección y almacenamiento de alimentos
Otro desafío crucial al que se enfrentaron los primeros humanos fue el asegurar alimentos para los meses fríos de invierno, donde la comida solía escasear.
Para lograrlo, se cree que la gente solía recolectar una gran variedad de alimentos vegetales durante los meses cálidos, así como cazar y pescar.
Pero lo más importante fue que nuestros antepasados aprendieron a conservar los alimentos para su posterior consumo en los meses fríos.
De acuerdo a la evidencia encontrada en la cueva de Qesem, en Israel, hace más de 420 mil años los humanos ya sabían envolver y almacenar la médula ósea de animales en pieles hasta por nueve semanas sin que se deteriorara.
Los hallazgos arqueológicos también apuntan a que los humanos usaban otras técnicas ingeniosas para conservar su comida, tales como sumergir carne de mamut en estanques fríos o congelar la carne de una gran caza en “neveras” improvisadas en cuevas.
Conclusión
Y así fue cómo los primeros humanos lograron sobrevivir al invierno a través de su astucia y determinación para vivir.
¿Te imaginas vivir en esa época sin calefacción, ropa abrigadora y sin baños calientes? ¿Cuál de todos los puntos en la supervivencia de nuestros antepasados te resultó más sorprendente? Compártenos tu opinión en los comentarios.