La palabra “Tarot” proyecta, para muchos, una especie de misterio, quizá por aquello de que las cartas que lo componen tienen el “poder” de la adivinación sobre el futuro de quienes las consultan. Pero… ¿Esto es real? ¿Siempre fue así? ¿De dónde vienen? ¿A quién se le atribuye la creatividad de sus hermosas imágenes y qué significado tienen? ¡Quédate y lo sabrás!
El misterioso mazo Mamluk que viajaba por la Ruta de la Seda

En una primera versión, el Tarot protagoniza una interesante historia que pudiera tener raíces en los recorridos que hacían mercaderes del Mediterráneo que transitaban África, China y Persia en lo que se llamaba Ruta de la Seda, allá por los inicios del siglo XIII.
Muchos de ellos cargaban en sus bolsillos un enigmático mazo de cartas de cuatro palos, de origen islámico, al que llamaban Mamluk.
La familia del duque de Milán encarga una baraja para jugar

Otra versión ubica el origen del Tarot en el norte de Italia, a finales del siglo XIV y comienzos del XV.
En 1440, la familia del duque de Milán encargó una baraja para disfrutar del “Tarocchi”, un juego que podría compararse al bridge.
El mazo en cuestión fue bautizado como la baraja Visconti-Sforza y sirvió para divertir a la nobleza en sus ratos de ocio.
Según Gertrude Moakley, una de las más reconocidas historiadoras del Tarot, fueron los disfraces de carnaval los que inspiraron las figuras de las cartas, cuya fama se extendió a toda Europa.
Francia bautiza al Tarot y le añade los triunfos

Fue en Francia, en el siglo XV, donde estas particulares cartas fueron bautizadas con el nombre de Tarot, y sus cuatro palos se nutrieron con otro llamado el de los “triunfos”.
El diseño incluía imágenes de hermosas flores, así como interesantes e impactantes escenas que mantuvieron su vigencia en el tiempo, muy parecidas a las de los 22 arcanos que conocemos hoy y que incluyen al Loco, la Muerte, el Mago, el Colgado y la Emperatriz, aunque por aquel entonces estaban ausentes el Diablo y la Torre.
El artesano milanés que dedicó su vida a reproducir cartas a mano

Osvaldo Menegazzi, otrora dueño de la tienda Il Meneghello en Milán y enamorado del Tarot, dedicó horas de su vida a reproducir dibujos de sus cartas a mano, recordando las versiones más antiguas.
Entre estas obras, que podrían llamarse maestras, están tres hermosas versiones: la del Fumador, otra hebrea y una con temáticas felinas.
Científicos de Turín y Yale analizan la antigüedad de los mazos

Científicos adscritos al Centro para la Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural de Turín han dedicado tiempo al análisis de varias barajas de cartas del Tarot, entre ellas algunas provenientes de Egipto, para averiguar la data de su fabricación.
Este trabajo lo han hecho en colaboración con expertos de Estados Unidos del Instituto para la Preservación del Patrimonio Cultural de Yale, la Biblioteca de la Universidad de Yale, el Museo Metropolitano de Arte, la Galería Nacional de Arte, el Museo de Arte de Chicago y la Biblioteca y Museo Morgan de Nueva York, entre otras instituciones.
Usando técnicas avanzadas en la lectura de imágenes, se concluyó que uno de los mazos más antiguos fue creado a mediados del siglo XV.
Un curioso dato derivado de esta investigación señala que, en el mazo Visconti-Sforza, por ejemplo, hay evidencia de desgaste por el roce con las manos de los jugadores y que varias de las cartas fueron reemplazadas para seguir disfrutando de ratos divertidos a expensas del Tarot.
De juego de mesa a herramienta de adivinación

Los mazos se componen de 22 triunfos y 56 arcanos menores que, tras varios siglos de transitar por este mundo, dejaron de ser objetos de entretenimiento para ser considerados herramientas capaces de revelar el futuro a través de la caprichosa combinación de imágenes que el cartomante pudiera articular para persuadir a quien desea saber qué le depara el destino.
A finales del siglo XVIII, escritores franceses dedicados al ocultismo vieron al Tarot como una fuente de sabiduría, lo que derivó en un libro que hizo las veces de guía para la cartomancia, llamado How to Entertain Yourself With a Deck of Cards (Cómo entretenerse con una baraja de cartas), escrito por Etteilla, seudónimo de Jean Baptiste Alliette.
De Papas y leones renacentistas a la falsa conexión con Egipto

Imágenes de Papas, dinámicas de la jerarquía, representaciones teatrales, virtudes de los cristianos, arte y poesía, coronas de laurel, leones o fuentes reflejaban escenas propias de la vida cotidiana en el Renacimiento, por lo que, en aquella época, nadie imaginó en ellas otra función distinta a la de acompañar los juegos y la diversión.
Para muchos, aquellas imágenes pudieron ser consideradas triviales, cuando en realidad constituyeron un reflejo cultural riquísimo que terminó convirtiéndose en la base simbólica del Tarot posterior.
Sin embargo, la fascinación que los franceses del siglo XVIII experimentaban por todo aquello que proviniera de Egipto, provocó una reinterpretación del Tarot y fue entonces cuando Antoine Court de Gebelín, erudito francés, encontró espacio para generar una teoría sin argumentos según la cual, la sabiduría egipcia estaba presente en sus cartas que mágicamente adquirieron una connotación esotérica.
El libro que convirtió al Tarot en objeto de terror y fascinación

El libro publicado por Jean Baptiste Alliette desató un gran alboroto entre sus iguales de orientación ocultista, más aún cuando, adicionalmente, él mismo sacó al mercado un Tarot diferente, al que se añadieron cartas con simbología ligada a la numerología, la astrología y la supuesta sabiduría heredada de los egipcios.
¡Ya no era un juego! El Tarot cambió su imagen para siempre y comenzó a considerarse poderoso y hasta surgieron rumores de su capacidad de propiciar ruina o generar locura a aquel que se aventurara a usarlo incorrectamente.
Dalí, los hippies y la explosión artística del Tarot

El uso del Tarot para la adivinación lo volvió especialmente atractivo no solo para este propósito sino como objeto de investigación para ciencias como la historia y la antropología.
El movimiento hippie de los años 60 aumentó su protagonismo, y artistas como el español Salvador Dalí o el argentino Xul Solar encontraron en sus imágenes riqueza para la creación abstracta o la representación de animales, ángeles y flores.
Cómo se leen las cartas hoy y por qué siguen fascinando a millones

La lectura de las cartas del Tarot para quienes desean conocer su futuro depende de aquel que las interprete. Algunos consideran pertinente ponerlas en hilera o en círculos y otros piensan que solo tres, escogidas al azar por el solicitante, serán suficientes para leer su pasado, presente y futuro.
La misma carta de pie o de cabeza ofrece distintas explicaciones y una sola podría decir sí o no a una pregunta puntual.
Lo cierto es que el Tarot tiene cabida en todos los rincones del mundo y jamás ha dejado de protagonizar porque hubo, hay y habrá siempre millones de personas interesadas en que sus cartas de hermosas imágenes les den a “conocer” su futuro para tomar decisiones.
