Close Menu
Historia Incomprendida
    Facebook Instagram YouTube
    Tendencia
    • ¿Qué se comía en los galeones que cruzaban los océanos en los siglos XVI y XVII?
    • Los 10 generales más brillantes de todos los tiempos según su impacto en la historia
    • Las 25 cosas que no sabías sobre Carlota de México
    • ¿Por qué los Médici fueron los “padrinos” del Renacimiento?
    • Así fue vivir los horrores de la peste negra de 1346 y 1353
    • Así fue la trágica muerte de la hija menor del Sha de Irán, Leila Pahlavi
    • El lado oscuro de los masones: la sociedad secreta que esconde una turbia parte
    • ¿Cuál es la verdadera historia de Isaac Newton y la manzana?
    • Acera de
    • Política de Privacidad
    • Contacto
    Facebook Instagram YouTube TikTok
    Historia Incomprendida
    Suscríbete
    miércoles, mayo 13
    • Inicio
    • Antigüedad
    • Renacimiento
    • Contemporánea
    • Prehistoria
    • México
    Historia Incomprendida
    Home»Contemporánea

    ¿Qué se comía en los galeones que cruzaban los océanos en los siglos XVI y XVII?

    By Daniel Matíasmayo 13, 2026Updated:mayo 13, 2026 Contemporánea No hay comentarios
    Facebook WhatsApp Twitter LinkedIn Telegram Pinterest Email
    Comparte
    Facebook WhatsApp Twitter LinkedIn Telegram

    En 1845, los marineros de la expedición Franklin terminaron raspando la carne de los huesos de sus compañeros muertos. En el viaje de Magallanes, la tripulación hervía durante horas el cuero de las velas para poder masticarlo. Y en los galeones del siglo XVI, los hombres comían a oscuras para no ver los gusanos que se movían dentro de sus galletas. La conquista de los océanos no se decidió en las batallas: se decidió en la despensa. Cada milla recorrida dependía de lo que cabía en una bodega húmeda, y casi siempre, lo que cabía no alcanzaba.

    La galleta marinera (hardtack) era tan dura que los marineros tenían que remojarla o golpearla contra la mesa

    La galleta marinera (hardtack) fue, durante siglos, el alimento más importante en la vida de los marineros. Hecha únicamente con harina, agua y sal, se cocinaba varias veces para eliminar toda la humedad, lo que le permitía conservarse durante mucho tiempo sin echarse a perder.

    Sin embargo, a pesar de ser útil, era muy dura y difícil de masticar. Los marineros debían ablandarla en agua o en cualquier líquido disponible. En muchos casos también la golpeaban contra la mesa o la trituraban para convertirla en una especie de papilla o sopa.

    Además, luego de largas travesías, la galleta marinera solía quedar infestada de insectos o larvas, especialmente cuando no se almacenaba en condiciones ideales. Algunos marineros intentaban retirar los parásitos, mientras que otros simplemente la comían a oscuras para no ver lo que ingerían. Así, este alimento se convirtió en símbolo de la dura vida en alta mar.

    ¿Qué comió Cristóbal Colón en sus viajes transatlánticos?

    En sus viajes por el Atlántico, Colón y su tripulación dependían de alimentos que pudieran resistir largos períodos. Entre las principales provisiones se encontraban la carne salada, legumbres, queso, aceite de oliva y vino. Con estos ingredientes se preparaban guisos y sopas, siendo la mazamorra una de las comidas más comunes.

    Sin embargo, las condiciones no eran ideales. Con el paso del tiempo, la comida se deterioraba, aparecían insectos y el agua se pudría. Los alimentos se guardaban en espacios húmedos y oscuros, donde la falta de ventilación favorecía la descomposición, generando malos olores y alimentos en mal estado.

    Frente a estos problemas, los marineros mezclaban sus comidas con mucho ajo, o productos que pudieran tapar el mal sabor producido por la descomposición. Del mismo modo, mezclaban el agua con vinagre para extender su vida útil.

    ¿Qué se comía en los galeones españoles del siglo XVI?

     Galeones españoles de la Gran Armada de 1588

    La dieta en los galeones se basaba en productos secos y salados que resistieran largos viajes, la humedad y las plagas. El elemento central de la dieta era la galleta marinera.

    La dieta se completaba con legumbres, pescado seco, carne salada, queso, ajo y vino, que se consumía a diario. Sin embargo, la falta de alimentos frescos y agua potable en buen estado provocaba enfermedades como el escorbuto.

    ¿Qué comieron los marineros durante la circunnavegación de Magallanes (1519 – 1522)?

    Durante la expedición de Magallanes, la alimentación siguió el patrón habitual de los viajes oceánicos del siglo XVI. Al inicio, la tripulación contaba con galleta marinera, carne salada, legumbres secas, aceite y vino. Pero a medida que la travesía avanzaba, especialmente durante el cruce del Pacífico, las provisiones comenzaron a agotarse y a deteriorarse.

    Según el relato de Antonio Pigafetta, los marineros llegaron a comer cuero endurecido —utilizado para proteger partes del barco— que raspaban, remojaban y hervían durante horas para hacerlo mínimamente comestible. También consumieron ratas cuando podían atraparlas. 

    Algunas crónicas secundarias mencionan la posibilidad de que, en situaciones extremas, se mezclaran restos de comida con materiales como aserrín, aunque este punto no está documentado en las fuentes primarias de la expedición.

    La falta de alimentos frescos provocó brotes de escorbuto y una profunda debilidad en la tripulación, lo que causó numerosas muertes antes de llegar a tierra.

    En 1747, el cirujano naval James Lind demostró que los cítricos curaban el escorbuto a bordo del HMS Salisbury.

     

    En pleno siglo XVIII, el escorbuto era una de las principales causas de muerte en los viajes marítimos. Para enfrentarlo, en 1747, el cirujano naval James Lind llevó a cabo uno de los primeros experimentos clínicos de la historia a bordo del HMS Salisbury. Seleccionó a doce marineros enfermos y los dividió en grupos, administrándoles distintos remedios que se usaban en la época.

    Los únicos que mejoraron con rapidez fueron quienes recibieron cítricos. En pocos días, sus síntomas comenzaron a remitir, lo que sugería que estos alimentos podían aliviar la enfermedad, hoy conocida como consecuencia de la falta de vitamina C. Aunque el experimento de Lind es considerado pionero, su interpretación y aplicación práctica no fueron inmediatas, y la Marina tardó décadas en adoptar de forma sistemática los cítricos.

    Finalmente, Lind publicó su Tratado sobre el escorbuto en 1753, donde detalló sus observaciones y conclusiones.

    Tras los experimentos de James Lind, quedó claro que el escorbuto estaba relacionado con la alimentación y que ciertos alimentos podían ayudar a prevenirlo. En este contexto, el capitán James Cook decidió embarcar una gran cantidad de chucrut —unas 7.860 libras, según los registros— en el HMS Endeavour. 

    Gracias a su proceso de fermentación, este alimento se conservaba durante largos periodos y aportaba nutrientes que contribuían a evitar la enfermedad.

    Durante el viaje, Cook insistió en que la tripulación consumiera chucrut de forma regular, y la expedición completó tres años de navegación sin registrar muertes por escorbuto, un resultado notable para la época.

    Los marineros de la Marina Real británica recibían una ración diaria de ron

    Durante siglos, los marineros de la Marina Real británica recibieron una ración diaria de ron, conocida como tot. Originalmente se distribuía puro, pero en 1740 el almirante Edward Vernon ordenó mezclarlo con agua para reducir la embriaguez y los problemas de disciplina. De esta medida nació el grog, que con el tiempo se convirtió en una tradición naval.

    La mezcla no solo moderaba el consumo, sino que también impedía que los marineros guardaran ron para beber en exceso. La ración se entregaba siguiendo un ritual estricto y debía consumirse en el momento. Para muchos, el grog fue una forma de sobrellevar las duras condiciones de la vida en el mar.

     

    Con los años, la cantidad asignada se fue reduciendo, pero la costumbre perduró durante más de dos siglos, hasta su eliminación definitiva en 1970.

    Los exploradores antárticos sobrevivían a base de “pemmican”

    En las expediciones a la Antártida, donde las temperaturas descendían por debajo de los –50 °C, la alimentación adecuada era una cuestión de supervivencia. Uno de los alimentos clave era el pemmican, una mezcla concentrada de carne seca y grasa que aporta una gran cantidad de calorías y podía conservarse durante largos periodos sin descomponerse.

    El pemmican se consumía generalmente mezclado con agua caliente, formando un guiso o una sopa espesa que ayudaba a combatir el frío. La dieta se complementaba con galletas, algo de azúcar y, en algunas expediciones, carne de animales de carga.

    Aun así, pese a su alto valor energético, las raciones solían ser insuficientes. Estudios posteriores estiman que muchos exploradores ingerían entre 2.000 y 3.000 calorías menos de las necesarias por día, lo que provocaba un desgaste físico progresivo, debilidad y, en algunos casos, la muerte. En un entorno tan hostil, incluso un alimento tan eficiente como el pemmican podía no ser suficiente.

    La evidencia forense demuestra que la malograda expedición de Franklin recurrió al canibalismo

    La expedición liderada por John Franklin en 1845, que buscaba atravesar el Paso del Noroeste, terminó en una tragedia total, y en la que ninguno de sus tripulantes sobrevivió. Durante años circularon relatos que sugerían que los marineros habían recurrido al canibalismo, pero estas afirmaciones fueron inicialmente rechazadas en Europa.

    Con el tiempo, diversos análisis científicos aportaron evidencia que respalda esos testimonios. El estudio forense de restos humanos hallados en la región reveló marcas de corte en los huesos, fracturas intencionales y señales compatibles con desmembramiento y extracción de médula, indicios que apuntan a prácticas de supervivencia extrema. 

    Aunque la interpretación exacta de cada hallazgo sigue siendo objeto de debate, el conjunto de pruebas respalda la hipótesis de que algunos miembros de la expedición recurrieron al canibalismo.

    La historia de Franklin recuerda hasta qué punto la alimentación y el abastecimiento fueron factores decisivos en la exploración marítima. Desde los primeros viajes oceánicos hasta los estudios de James Lind, los intentos por mejorar la dieta buscaban evitar tragedias como la que marcó el destino de esta expedición.

    Share. Facebook WhatsApp Twitter LinkedIn Telegram Pinterest

    Lectura recomendada:

    Los 10 generales más brillantes de todos los tiempos según su impacto en la historia

    Así fue la trágica muerte de la hija menor del Sha de Irán, Leila Pahlavi

    El lado oscuro de los masones: la sociedad secreta que esconde una turbia parte

    ¿Cuál es la verdadera historia de Isaac Newton y la manzana?

    ¿Realmente existió el Imperio de Tartaria?

    El verdadero origen de las cinco familias de la mafia de Nueva York, explicado

    Buscar:
    Nuevos artículos:

    ¿Qué se comía en los galeones que cruzaban los océanos en los siglos XVI y XVII?

    mayo 13, 2026

    Los 10 generales más brillantes de todos los tiempos según su impacto en la historia

    mayo 7, 2026

    Las 25 cosas que no sabías sobre Carlota de México

    mayo 5, 2026

    ¿Por qué los Médici fueron los “padrinos” del Renacimiento?

    mayo 5, 2026
    Facebook Instagram YouTube
    Categorías:
    • Antiguedad
    • Contemporánea
    • Edad Media
    • México
    • Prehistoria
    • Renacimiento
    Facebook Instagram YouTube TikTok
    • Acera de
    • Política de Privacidad
    • Contacto
    © 2026 Historia Incomprendida. Todos los Derechos Reservados.

    Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.