Para intentar capturar a Pancho Villa, Estados Unidos desplegó una dotación militar enorme, justo en 1916, cuando el mundo estaba en plena Primera Guerra Mundial. Se movilizaron más de 10.000 soldados, armas y municiones, camiones, convoyes de abastecimiento y hasta aviones.
Al frente de todo iba el general John J. Pershing, el mismo que un año después comandaría a las tropas estadounidenses en Europa. Todo aquello que bien pudo invertirse en una guerra de mayor envergadura, Estados Unidos lo destinó a buscar, durante casi un año, a un solo hombre. Y nunca lo encontró. ¿Por qué fracasaron? Analicémoslo a continuación.
¿Por qué Pancho Villa atacó a Estados Unidos?

Cuando, el 9 de marzo de 1916, Pancho Villa incursionó junto con quinientos hombres y al grito de “¡Viva Villa! y ¡Viva México!”, en el pueblo de Columbus, en Nuevo México, Estados Unidos, su misión era generar un conflicto armado entre ambos países que impidiera que México se convirtiera en un Estado protectorado de dicha nación. Hablamos de un período de la historia mexicana conocido como la Guerra de Facciones o Etapa Constitucionalista, durante el cual los grupos revolucionarios que hicieron caer el Porfiriato no lograban ponerse de acuerdo en el camino que debía seguir el país. Pancho Villa formaba parte del grupo de los Convencionistas y, meses atrás, el ejército que lideraba, denominado la División del Norte, había sido derrotado frente al ejército constitucionalista a cargo de Álvaro Obregón.
Antes de que las batallas culminaran, en octubre de 1915, Estados Unidos reconoció a Venustiano Carranza, líder de los constitucionalistas, como el gobernante de facto y representante oficial de México. Esto hizo pensar a Villa que Carranza había firmado un pacto con Estados Unidos en el que prácticamente cedería la soberanía del país, quedando como un territorio protegido. Aunque el pacto nunca existió, esta suposición fue la base de Villa para atacar Columbus en un combate que duró alrededor de hora y media y que fue contenido por la acción de militares estadounidenses. En represalia y como acción punitiva, Estados Unidos envió a Chihuahua cerca de 4800 soldados, cifra que luego ascendería a más de 10.000 e incluso a catorce mil efectivos, con la misión de capturar a Villa.
Pershing cruza la frontera: la persecución por la Sierra de Chihuahua con caballería, camiones y aviones

El 15 de marzo de 1916, tras el ataque a Columbus, las tropas estadounidenses comandadas por el general John J. Pershing ingresaron a México por el estado de Chihuahua en busca de Pancho Villa, en una acción conocida como la Expedición Punitiva. Las tropas se extendieron con rapidez por el territorio, mientras los grupos armados de Villa se defendían y le brindaban tiempo de escapar. Los soldados se adentraron hasta 600 km dentro de Chihuahua, ingresando a la ciudad de Parral; las tropas de caballería iban armadas con cañones y morteros, y contaban con el apoyo de un escuadrón aéreo, pero Villa les llevaba seis días de ventaja. La búsqueda fue intensa y Pershing solicitó más aviones y más soldados, aumentando la cifra de combatientes de 4800 a más de 10.000. A pesar de sus esfuerzos y recursos, lo más cerca que estuvieron de alcanzar a Villa fue en la Batalla de Guerrero, el 29 de marzo de 1916, cuando las tropas estadounidenses se enfrentaron a las de Villa. Aun así, no lograron aprehenderlo.
El incidente de Parral: cuando el gobierno de Carranza frenó con las armas el avance estadounidense

Debido a que los aviones estadounidenses se adentraban cada vez más en territorio mexicano, la población civil comenzó a protestar. Ante las tensiones que ya se habían suscitado entre el gobierno mexicano y el estadounidense por la invasión, la instalación de puestos militares en territorio mexicano y el uso de los ferrocarriles de México para el transporte de recursos para las tropas estadounidenses, al gobierno de Carranza no le quedó otra opción que intervenir. Esto ocurrió el 12 de abril de 1916, cuando soldados estadounidenses comandados por el mayor Frank Tompkins ingresaron a la población de Parral en busca de provisiones sin autorización del gobierno mexicano.
La población inició una protesta liderada por estudiantes y vecinos comunes, entre ellos la maestra Elisa Griensen. Los manifestantes lanzaron piedras y gritaron contra los invasores, lo que ameritó la intervención de las fuerzas militares mexicanas, quienes pidieron a los estadounidenses su retirada. El conflicto escaló con rapidez: las fuerzas militares mexicanas y estadounidenses se enfrentaron entre sí, civiles armados también se unieron y los soldados estadounidenses tuvieron que replegarse, no sin antes causar la baja de aproximadamente 70 mexicanos.
La Batalla de El Carrizal y los días en que México y Estados Unidos estuvieron al borde de la guerra

La persecución a Villa continuó en el estado de Chihuahua por parte de las fuerzas estadounidenses. Los enfrentamientos entre estos y los grupos de Villa continuaron presentándose en menor escala, pero ahora los soldados mexicanos también formaban parte de la ecuación, por momentos como aliados y en otros como adversarios. El 21 de junio de 1916, esta diferenciación se hizo más notoria en lo que se conoce como la Batalla de El Carrizal. Los soldados estadounidenses, bajo el mando de Charles T. Boyd, avanzaron hacia El Carrizal tras sospechar que allí se encontraba Villa. Pero el general a cargo de las tropas mexicanas del lugar, Félix Uresti Gómez, le ordenó detenerse. Boyd ignoró la orden y avanzó, para encontrarse con una formación de 300 soldados mexicanos que iniciaron la acción armada contra ellos. La batalla duró un par de horas y cobró la vida de ambos comandantes, así como provocó numerosas pérdidas en ambos bandos. Se estima que fallecieron 27 mexicanos y alrededor de 12 estadounidenses. Los heridos se estiman en una cifra cercana a 39 mexicanos y 11 estadounidenses. Además, 24 soldados estadounidenses fueron hechos prisioneros.
Esta batalla fue el punto de quiebre entre el gobierno mexicano y Estados Unidos, y el conflicto estuvo a un paso de iniciar una guerra abierta entre ambas naciones. No obstante, el presidente estadounidense Woodrow Wilson se negó a continuar el conflicto armado; las tropas se retiraron del frente y solo permanecieron en la Colonia Dublán como una base fija para hacer presión al gobierno mexicano para que lograra apresar a Villa.
Estados Unidos utilizó blindados y aviones para capturar a Pancho Villa

Cuando, en marzo de 1916, las fuerzas militares estadounidenses ingresaron al territorio mexicano, lo hicieron preparados con la mejor dotación de armamento disponible, que constaba, entre otras cosas, de motocicletas y vehículos blindados, caballería armada y aeroplanos, así como fusiles, morteros, ametralladoras, ambulancias y dos compañías de transporte. Nunca imaginaron que toda su fuerza y poder bélico, comandado por quien luego dirigiría las tropas estadounidenses en la Primera Guerra Mundial, el general John J. Pershing, sería insuficiente para atrapar a Pancho Villa. Pero así fue: las tropas estadounidenses buscaron a Villa por tierra y aire, sin lograr encontrarlo.
La retirada sin Villa: once meses en México y una expedición que entró “como águila” y salió “como pollo mojado”

Tras el repliegue de las fuerzas estadounidenses hacia la Colonia Dublán, debido a las restricciones impuestas por México y por el propio presidente estadounidense, una comisión conjunta se reunió en julio para negociar el regreso de las tropas americanas a Estados Unidos. Aunque no se llegaría a un acuerdo formal hasta el 24 de noviembre de ese mismo año. El retorno finalmente ocurriría entre el 28 de enero y el 5 de febrero de 1917, tras la orden emitida por Estados Unidos a Pershing de reorganizar la expedición de retorno. Casi un año estuvieron las tropas estadounidenses en México buscando a Pancho Villa sin éxito. Al respecto, el mismo Villa refirió: “Ese Pershing entró como un águila y ahora se va como un pollo mojado”.
¿Por qué Estados Unidos nunca pudo capturar a Pancho Villa: la Sierra, Carranza y las manos atadas de Pershing?

Aunque las fuerzas militares estadounidenses contaban con recursos de avanzada para capturar a Villa, no contaban con tres factores claves. Primero, el terreno sobre el cual desplegaron sus tropas les resultó hostil. Se trata de la Sierra de Chihuahua, un accidente geográfico formado por barrancas profundas, cañones y montañas de difícil acceso, que hicieron imposible que los soldados pudieran rastrear a Villa, así como movilizar sus pesados camiones y artillería entre la zona rocosa. Además, los aeroplanos no resistían los fuertes vientos, y tampoco resultaba fácil avistar desde la altura el movimiento entre las laderas y cuevas de las montañas y barrancas.
El segundo factor fue el mismo presidente Carranza. Aunque en ese momento aún no era un presidente electo, se opuso directamente a la invasión de Estados Unidos, pues el acceso no fue solicitado, sino que se notificó después de que las tropas ya habían ingresado. Además, de haber apoyado a Estados Unidos, habría validado la teoría de Villa de que se había firmado un pacto con dicho país. Carranza no solo se opuso, sino que dirigió a las fuerzas militares mexicanas a impedir el avance de las tropas estadounidenses.
Tercero, el presidente Wilson ordenó a Pershing que no generara enfrentamientos con las fuerzas mexicanas y le impidió hacer muchos movimientos. Esa orden prácticamente ató de manos al general y le impidió continuar con la expedición de manera contundente. Wilson sabía que, de continuar, el conflicto escalaría a una guerra y no resultaba conveniente, porque su país se preparaba para entrar a la Primera Guerra Mundial.
Ni todo el armamento de máximo poder, ni el general que luego comandaría a las tropas estadounidenses en la Primera Guerra Mundial, ni los más de 10.000 soldados, nada fue suficiente para que Estados Unidos apresara a Pancho Villa en México.
Este notable fracaso tuvo su base en la fuerza de la ciudadanía mexicana y su rechazo a la invasión, su accionar militar, así como en los mismos planes de Estados Unidos de ingresar al conflicto bélico que en ese entonces afectaba al mundo.
