El 29 de junio de 1520, la muerte del tlatoani Moctezuma Xocoyotzin, también conocido como Moctezuma II, marcó el principio del fin para una de las civilizaciones más poderosas de América. Sin embargo, su muerte no fue suficiente para poner fin a la historia de su linaje.
Moctezuma dejó una abundante descendencia de princesas y príncipes cuyo destino estuvo lleno de desgracias y disputas sucesorias que duraron siglos, y que los llevó por caminos que nadie habría imaginado tras la caída de su imperio.
¿Qué fue lo que ocurrió realmente con los herederos directos después de la muerte del gran gobernante mexica? ¿Cómo logró sobrevivir su linaje a la caída de su imperio? ¿Dónde están en la actualidad? Acompáñanos a descubrir todo esto a continuación.
Los hijos herederos de Moctezuma mueren como rehenes de Cortés en la Noche Triste (1520)

El primer colapso grave para la familia imperial ocurrió la noche del 30 de junio al 1 de julio de 1520, en lo que se conoce como la Noche Triste.
Después del asesinato de Moctezuma, las tropas de Hernán Cortés intentaron escapar de Tenochtitlan en secreto aprovechando la lluvia y la oscuridad, llevando consigo a mexicas de alto rango como rehenes.
Entre los prisioneros se encontraban los hijos preferidos del tlatoani y entre ellos el príncipe Chimalpopoca, así como varias de sus hermanas.
Sin embargo, cuando los españoles fueron descubiertos e inició el combate encarnizado en la calzada de Tlacopan, los jóvenes príncipes murieron de manera violenta en medio de la confusión del combate.
Algunos cronistas creen que es muy probable que hayan sido los mismos españoles quienes acabaron con la vida de los príncipes cuando huían, mientras que otros afirman que fueron alcanzados por los dardos y flechas de sus mismos compatriotas.
De lo que no hay duda es que esta sangrienta batalla estuvo a punto de eliminar por completo la línea de sucesión masculina inmediata de Moctezuma.
Isabel, la hija favorita de Moctezuma, recibe Tacuba y rechaza a la hija que tuvo con Hernán Cortés (1526)

Tecuichpo Ixtlaxóchitl, la hija legítima y preferida del emperador Moctezuma, fue una de las sobrevivientes.
Después de ser rebautizada como Isabel Moctezuma y ser desposada de manera forzada con su tío Cuitláhuac y después con Cuauhtémoc, primo de su padre antes de la caída definitiva de su imperio, Isabel quedó bajo la custodia de Hernán Cortés.
Con la excusa de recompensarla por la pérdida de sus dominios y para asegurar la estabilidad política del territorio, Cortés le dio en 1526 la encomienda de Señorío de Tacuba, el cual era uno de los territorios más grandes y ricos del Valle de México.
Sin embargo, como se podría imaginar, la relación entre la princesa azteca y el conquistador no era nada buena. De su unión extramarital nació Leonor Cortés Moctezuma, una niña que al principio fue rechazada por su mamá a causa de las complejas circunstancias de su concepción.
Por esta razón fue apartada de su madre por orden, siendo entregada a tutores encomenderos para que la criaran en secreto. No fue hasta varios años después que Leonor sería reconocida por su padre, recuperando con ello los privilegios asociados a su doble ascendencia.
Las otras hijas de Moctezuma se casan con conquistadores y una nieta lleva su sangre a Zacatecas

El éxito del proyecto colonizador de los europeos estaba estrechamente relacionado con el destino social y militar de las hijas de Moctezuma, quienes fueron esposadas por importantes capitanes españoles. Con ello, la corona española buscaba integrar a la élite mexica y a sus vastos privilegios territoriales.
La sangre imperial llegó también a la siguiente generación: Leonor Cortés Moctezuma, nieta del tlatoani, se casó con, quien se casó con el conquistador Juan de Tolosa, uno de los descubridores de los yacimientos de plata en Zacatecas, logró consolidar una de las dinastías más influyentes del México virreinal.
Fueron ellos quienes financiaron grandes obras virreinales y se esparcieron rápidamente por las élites nobiliarias que dominaron gran parte del norte de la Nueva España durante siglos.
La supuesta hija de Moctezuma enterrada en un pueblo de los Pirineos catalanes nunca existió

Existe una romántica historia que capturó la atención de España durante décadas. Se trata de la leyenda de María Xipaguazin Moctezuma, una supuesta hija de Moctezuma que habría viajado a Cataluña junto a su esposo, el barón catalán Joan de Grau.
Lugar en el que, trágicamente terminaría muriendo y siendo sepultada con una gran fortuna de oro y joyas mexicas en una zona oculta del pequeño pueblo montañoso de Toloriu, en los Pirineos de Lérida.
Sin embargo, varias investigaciones históricas y genealógicas importantes han encontrado que esta leyenda se trata de una farsa fabricada en el siglo XX, probablemente con fines turísticos y de invención de linajes, más que como un fraude para atraer cazadores de fortunas.
Pedro, el hijo de Moctezuma que sobrevivió a la Noche Triste y reclamó su herencia ante el rey de España

Tlacahuepan Yohualicahuacatzin, rebautizado tiempo después como Don Pedro de Moctezuma, fue el único hijo varón legítimo de Moctezuma que logró sobrevivir a la feroz batalla de la Noche Triste.
A diferencia de sus hermanas, Don Pedro, lejos de resignarse a la pérdida de su patrimonio, inició una incansable batalla legal y jurídica ante las altas autoridades metropolitanas.
Viajó hasta España para entrevistarse personalmente con la Corte del emperador Carlos V y Felipe II, exigiendo la restitución de las tierras, señoríos y tributos que le correspondían por el derecho de su dinastía como heredero directo del emperador Moctezuma.
La persistencia de Don Pedro dio frutos, pues la Corona le reconoció rentas vitalicias, señoríos y hasta un estatus de privilegio que le permitió a la rama masculina del tlatoani establecerse de manera cómoda y permanentemente en la península ibérica.
España convierte a los descendientes de Moctezuma en condes y después en duques

La Corona creó numerosos títulos nobiliarios castellanos en reconocimiento de la estirpe imperial. En 1627, por ejemplo, el rey Felipe IV concedió a Pedro Tesifón de Moctezuma, nieto de Don Pedro, el título de Conde de Moctezuma, asegurando así asignaciones económicas perpetuas sobre las arcas novohispanas.
Tiempo después el título fue elevado a Condado de Moctezuma de Tultengo y, en 1865, la reina Isabel II lo elevó a Ducado de Moctezuma de Tultengo, otorgándole también la distinción de Grandeza de España.
Fue de esta forma que los descendientes de Moctezuma se asimilaron completamente dentro de la aristocracia europea, donde ostentaban cargos como gobernantes y senadores, así como ejercer influencia política tanto en España como en México.
México cancela la pensión a la familia Moctezuma en 1934 tras cuatro siglos de pagos

Un dato sorprendente sobre esta historia es la continuidad de un pago conocido como las “pensiones de Moctezuma”.
Después de la independencia de México de 1821, los distintos gobiernos republicanos e incluso el mismo Imperio de Maximiliano continuaron pagando las rentas acordadas con los herederos del tlatoani radicados en España y México; Esto por ser considerado como una deuda soberana heredada del Virreinato.
Sin embargo, en 1934, en plena posrevolución, el gobierno mexicano decidió finalmente cancelar estas pensiones del presupuesto nacional.
Hubo numerosos litigios internacionales y recursos de amparo tras la decisión durante décadas, pero nada logró revertir la medida.
¿Dónde están hoy los descendientes de Moctezuma?
Hoy en día la sangre del gran tlatoani Moctezuma Xocoyotzin sigue en pie en ambos lados del Atlántico, con personajes que van desde familias de la nobleza española hasta simples ciudadanos comunes en México.
La trayectoria de los hijos de Moctezuma nos demuestra que incluso después de que un linaje sea derrotado militarmente, estos pueden negociar y sobrevivir dentro de la cúspide del poder político y social.
Sin duda, conocer lo que pasó con los hijos de Moctezuma nos ayuda a comprender el proceso mismo del mestizaje que vivió México después de la conquista.
