El momento en que los humanos pasamos de ser nómadas a sedentarios marcó para siempre nuestra forma de supervivencia y trazó un nuevo destino para todos: organizar la vida en ciudades y en sociedad.
Pasamos de permanecer en pequeños grupos nómadas a asentarnos, construir casas y templos, y cultivar plantas para alimentarnos y comerciar. Y todo esto ocurrió por primera vez en la Media Luna Fértil, en el Cercano y Medio Oriente, una región donde el sedentarismo comenzó hace más de 10 000 años y donde, hace 5500 años, nacieron las primeras ciudades.
Se originó hace 5500 años en Mesopotamia y se le ha considerado durante mucho tiempo la cuna de la civilización

Las condiciones geográficas que permitieron el surgimiento de las primeras sociedades organizadas estuvieron asentadas entre parte de lo que se conoce como el Creciente Fértil o la Media Luna Fértil, una región de tierras fértiles ubicada en Asia Occidental y que comprende territorios de lo que hoy es Egipto, Palestina, Líbano, Siria, Irak, Turquía, Israel, Jordania y los montes Zagros de Irán.
En esta región, y en particular entre las fronteras de lo que hoy conocemos como Irak, el sureste de Turquía, el noreste de Siria y el suroeste de Irán, fue donde surgió la antigua Mesopotamia, un territorio donde alrededor del año 8000 a. C, se desarrollaron las primeras culturas neolíticas, las cuales antecedieron y prepararon el surgimiento de la civilización más antigua del mundo hasta ahora identificada.
Mesopotamia se nutría de las costas de dos ríos importantes: el Tigris y el Éufrates, que aportaron los recursos necesarios para que las primeras comunidades humanas comenzaran a asentarse y cambiaran del estilo de vida nómada al sedentario, marcado por el uso de los recursos hídricos para el desarrollo de la agricultura.
Los sumerios, la más antigua civilización del mundo

Alrededor del 3500 a.C., comenzó a desarrollarse en Mesopotamia un nuevo tipo de vida comunitaria. Basados en la agricultura y la reglamentación de la vida en común, los sumerios comenzaron a desarrollar la vida urbana o vida en ciudades sirviéndose de la diferenciación de estratos sociales. Para ello se establecieron cuatro estratos sociales a saber: los reyes o gobernantes, los sacerdotes o religiosos, los agricultores y los comerciantes. En función de ellos la sociedad y su funcionamiento tanto comercial como legal se organizaba.
Otro punto importante para esta primera civilización es que necesitaban establecer un orden que estructurara la vida común, así que erigieron las primeras leyes o códigos legales, como el Código de Ur-Nammu que establecía normas de justicia y protección para los más vulnerables.
Pero ¿Qué hace a la civilización sumeria la más antigua si antes hubo otros grupos humanos?

Entre las principales características que los historiadores y expertos exigen para calificar a un grupo humano como civilización se encuentran: la división del territorio en ciudades, el manejo de la agricultura, la escritura y la estratificación de los grupos sociales, así como el manejo de la misma religión. Los sumerios reúnen todas estas características y además los datos arqueológicos encontrados de sus diferentes yacimientos datan del 3500 a. C, o más, por lo que en cuanto a línea del tiempo es la más antigua. Los grupos anteriores, no reúnen todos los requisitos para ser una “civilización” o sociedad.
De hecho, los sumerios fueron los primeros en desarrollar la escritura cuneiforme, un sistema de escritura en tablillas de arcillas en el cual dejaron asentados sus normas, mitos y hasta registros de su propia organización. Igualmente, se dividieron en ciudades estados, la ciudad de Uruk cuya época de mayor actividad fue entre el 3200 y el 3000 a. C., reunía 50.000 habitantes. Además, reunía uno de los mejores sistemas de desarrollo urbanos, y la infraestructura buscaba enaltecer a los dioses de su propia cosmogonía, por lo que dicha sociedad también se encontraba unida en la misma tradición religiosa. Y justo esta religiosidad hacía más sencillo establecer normas de control, estratos sociales y sistemas de manejo de los recursos que fortalecían la cohesión comunitaria.
Una de las más antiguas epopeyas sobre la búsqueda de la inmortalidad, el diluvio y los dioses de la antigua Mesopotamia es “La Epopeya de Gilgamesh”, la cual se ha encontrado recopilada en diferentes tablillas de escritura cuneiforme en los yacimientos arqueológicos ubicados en lo que hoy es Irak. Otros hallazgos han permitido comprobar que los sumerios desarrollaron un sistema matemático de numeración sexagesimal, así como sistemas de arquitectura y construcción de monumentales edificios como los Zigurats, torres piramidales escalonadas que sostenían en su parte superior los templos de sus dioses.
¿Cómo ha marcado a la humanidad hasta hoy?

Cuando Jesucristo aún caminaba por este mundo en cuerpo terreno, la escritura en tablillas aún existía. También existían los papiros y pergaminos. Estamos hablando de 3500 años después de Sumeria. Hoy 5500 años después, podemos observar cómo la primera civilización fue marcando el camino para las siguientes.
Lo primero que debemos resaltar es la escritura, sin esos textos escritos en tablillas de arcilla quizás hoy no tendríamos estos textos escritos en ordenadores y páginas webs. El hilo conductor que vincula aquellas primigenias inscripciones en arcilla con los avanzados métodos de documentación actuales evidencia la incalculable magnitud de la herencia que nos legó el pueblo de Sumeria.Toda civilización necesita una forma de codificación de la comunicación y la escritura es la base para ello.
Sus aportes en cuanto a la construcción de templos, la creación de un imaginario cosmogónico que permitió formar religiones cuyos mitos hoy se funden con los de religiones más modernas como el diluvio bíblico y el Arca de Noe. Muchos de estos relatos se transmitieron de cultura en cultura, influyendo en la organización política y territorial y en la manera de interpretar el cosmos. Todos sus aportes han logrado llegar hasta nuestros días pasando de civilización en civilización. La división de nuestras ciudades. La organización política y territorial, incluso la forma como miramos las estrellas, todo tiene su origen en esa primera civilización.
¿Existen otras civilizaciones igual de antiguas?

Se ha descubierto que la civilización del Norte Chico en el Valle del Supe, en Perú, surgió alrededor del año 3200 a. C, y es la más antigua conocida en América. Otras civilizaciones cercanas a Mesopotamia surgieron en periodos bastante cercanos, y su desarrollo apresurado les permitió incluso llegar a comerciar entre sí, reforzando así la interacción entre los primeros centros urbanos.
La civilización sumeria fue la primera en organizarse para vivir de forma urbana. Hoy, 5500 años después, aún continuamos aplicando muchas de sus técnicas y creencias, perfeccionadas y modificadas por las culturas que les sucedieron, cerrando así el ciclo iniciado cuando la humanidad abandonó el nomadismo y adoptó la vida en ciudades.
