Close Menu
Historia Incomprendida
    Facebook Instagram YouTube
    Tendencia
    • Las 10 cosas más extrañas sobre Porfirio Díaz que no te imaginabas
    • ¿Qué pasó con los 10 hijos de Porfirio Díaz después de su muerte en 1915?
    • Las 10 cosas más aterradoras recuperadas del Titanic
    • ¿Ocultaron antiguos egipcios en el Gran Cañón?, la verdad detrás de esta teoría
    • ¿Por qué América lleva el nombre de Américo Vespucio?, la increíble historia detrás de un error continental
    • ¿Cuál es la empresa más antigua del mundo que aún está en funcionamiento?
    • Lady Muerte, la francotiradora más letal de la Segunda Guerra Mundial: Liudmila Pavlichenko
    • ¿Qué pasó con los 6 hijos de Stalin?, la verdad oculta tras la familia del dictador
    • Acera de
    • Política de Privacidad
    • Contacto
    Facebook Instagram YouTube TikTok
    Historia Incomprendida
    Suscríbete
    sábado, octubre 24
    • Inicio
    • Antigüedad
    • Renacimiento
    • Contemporánea
    • Edad Media
    • México
    Historia Incomprendida
    Home»Antiguedad

    ¿Cómo fue la venganza de Julio César contra los piratas que lo secuestraron por 38 días en el año 75 a. C?

    By Daniel Matías Kuoseptiembre 8, 2026Updated:septiembre 8, 2026 Antiguedad No hay comentarios
    Facebook WhatsApp Twitter LinkedIn Telegram Pinterest Email
    Comparte
    Facebook WhatsApp Twitter LinkedIn Telegram

    En el año 75 a. C., una banda de piratas cilicios capturó a un aristócrata romano de veinticinco años y fijó su rescate en veinte talentos de plata. El prisionero se rió en su cara y les exigió cincuenta: veinte era una ofensa para alguien de su rango.

    Se llamaba Julio César. Antes de que pagaran por él, les prometió que volvería para crucificarlos, y ellos lo tomaron por una broma.

    Aquello ocurrió en un Mediterráneo donde Roma, pese a su poder, convivía con una piratería cada vez más audaz. Durante décadas, la república osciló entre la tolerancia y la confrontación, hasta que la violencia en las rutas marítimas terminó por desbordar cualquier cálculo político. En ese clima de inseguridad y ambición se produjo uno de los episodios más singulares de la Antigüedad.

    ¿Por qué Roma toleró a los piratas cilicios que capturarían a Julio César?

    Durante el siglo I a. C., las costas mediterráneas padecieron la criminalidad de los piratas cada vez más extendida. La región de Cilicia Áspera —en la actual Turquía— se había convertido en el principal refugio de bandas que atacaban puertos, capturaban embarcaciones y sembraban terror entre comerciantes y ciudadanos romanos. El fenómeno se agravó por un vacío de poder naval, debido a que Roma, volcada en sus campañas terrestres, descuidó el control marítimo y permitió que los piratas prosperaran como proveedores baratos de esclavos.

    La república, que se beneficiaba indirectamente de ese comercio, tardó en reaccionar. Pero la piratería creció hasta niveles intolerables, afectando el abastecimiento de la capital y poniendo en riesgo la estabilidad económica del Mediterráneo. 

    Pompeyo Magno y la lex Gabinia: la guerra que barrió a los piratas del Mediterráneo

    La situación llegó a un punto crítico en los años 60 a. C., cuando los piratas se atrevieron incluso a saquear el puerto de Ostia, interrumpiendo el suministro de grano y provocando hambrunas en Roma. Ante la gravedad del ataque, el tribuno Aulo Gabinio llevó su propuesta directamente a la asamblea popular, que aprobó la lex Gabinia en el 67 a. C. pese a la feroz oposición del Senado, otorgando a Pompeyo Magno poderes extraordinarios para enfrentar la amenaza.

    Pompeyo reorganizó el Mediterráneo en trece distritos y desplegó una flota en cada uno, cercando a los piratas con una rapidez que sorprendió incluso a sus detractores. En apenas 40 días limpió la cuenca occidental, empujó a las bandas hacia el este y, antes de que se cumplieran tres meses de campaña, las obligó a rendirse en su fortaleza de Coracesium. Su decisión final fue inesperada porque en lugar de ejecutar a los prisioneros, los reasentó en tierras agrícolas de Asia Menor, ofreciéndoles una vida legal y estable. Con ello, atacó la raíz socioeconómica del problema y redujo la piratería a una escala manejable.

    Pero ocho años antes de que Pompeyo limpiara el Mediterráneo, cuando la piratería estaba en su punto más alto, uno de esos grupos se cruzó con un joven romano que no aceptaba la sumisión como destino.

    Julio César, cautivo de los piratas: 38 días tratando a sus captores como sirvientes

    En el año 75 a. C., Julio César —entonces un aristócrata de veinticinco años— navegaba hacia Rodas para perfeccionar su oratoria. Cerca de Mileto, una banda de piratas cilicios interceptó su embarcación y lo tomó prisionero. Para ellos era un botín más; para César, una oportunidad inesperada de demostrar quién era.

    Según Plutarco, cuando los piratas fijaron su rescate en veinte talentos de plata, César se rió en su cara. Les exigió elevar la cifra a cincuenta, asegurando que veinte era una ofensa para alguien de su rango. Envió a su séquito a reunir el dinero y, mientras tanto, se dispuso a vivir su cautiverio como si fuera el anfitrión y no el rehén.

    Durante los treinta y ocho días que permaneció en manos de los piratas, los trató como subordinados. Les ordenaba guardar silencio cuando quería dormir, participaba en sus juegos, los reprendía por su falta de disciplina y los obligaba a escuchar los discursos y poemas que componía. Si no reaccionaban con admiración, los llamaba ignorantes y salvajes. Entre bromas y advertencias, les repetía que, una vez libre, volvería para crucificarlos. 

    Julio César regresa y crucifica a los piratas que lo secuestraron

    Cuando el rescate fue finalmente pagado, César desembarcó en Mileto y actuó sin demora. Reunió una pequeña flota con hombres y naves de la propia Mileto y zarpó en busca de sus captores. Los encontró en la isla de Farmacusa, los apresó y los llevó a Pérgamo para ser juzgados.

    El gobernador romano de Asia vaciló ante la idea de ejecutar a los piratas, pero César no estaba dispuesto a permitir indulgencias. Se dirigió personalmente a la prisión y ordenó crucificarlos a todos, cumpliendo la promesa que les había repetido durante su cautiverio. Como única concesión, y porque su juramento lo obligaba a crucificarlos, ordenó que primero los degollaran a todos, para evitarles la agonía prolongada de la cruz.

    La versión de Polieno: el banquete con vino envenenado que Julio César ofreció a los piratas

    Polieno, en sus Estratagemas de guerra, ofrece una versión más teatral del episodio. En su relato, César fingió gratitud hacia los piratas y organizó un banquete de despedida. Les ofreció vino mezclado con mandrágora, una planta narcótica y venenosa. 

    Cuando los piratas cayeron en un sueño profundo, César ordenó ejecutarlos en el acto y devolvió intactos los talentos de plata a los ciudadanos de Mileto. Para Polieno, el episodio revela la astucia y el orgullo del joven que más tarde dominaría Roma.

    Lo que el secuestro de Julio César revela sobre el hombre que dominaría Roma

    El secuestro de Julio César no fue un simple incidente marítimo. Fue una escena temprana donde se reveló su carácter como un ser audaz, teatral, implacable y consciente de su propio destino. En el contexto de un Mediterráneo dominado por la incertidumbre, César demostró que incluso en cautiverio era capaz de imponer su voluntad. Los piratas que lo capturaron cometieron, efectivamente, el peor error de sus vidas.

    Share. Facebook WhatsApp Twitter LinkedIn Telegram Pinterest

    Lectura recomendada:

    ¿Ocultaron antiguos egipcios en el Gran Cañón?, la verdad detrás de esta teoría

    10 mitos que los católicos creen pero que no están en la Biblia

    ¿Cuál fue la primera religión de la humanidad?, el origen de los dioses y las creencias

    ¿Quiénes fueron los 13 generales más temidos del Imperio Romano?

    ¿Cómo Roma pasó de asesinar cristianos a adorar a Jesús?

    ¿Quién y cómo construyeron la Gran Esfinge de Giza?

    Buscar:
    Nuevos artículos:

    Las 10 cosas más extrañas sobre Porfirio Díaz que no te imaginabas

    octubre 22, 2026

    ¿Qué pasó con los 10 hijos de Porfirio Díaz después de su muerte en 1915?

    octubre 22, 2026

    Las 10 cosas más aterradoras recuperadas del Titanic

    octubre 19, 2026

    ¿Ocultaron antiguos egipcios en el Gran Cañón?, la verdad detrás de esta teoría

    octubre 19, 2026
    Facebook Instagram YouTube
    Categorías:
    • Antiguedad
    • Contemporánea
    • Edad Media
    • México
    • Prehistoria
    • Renacimiento
    Facebook Instagram YouTube TikTok
    • Acera de
    • Política de Privacidad
    • Contacto
    © 2026 Historia Incomprendida. Todos los Derechos Reservados.

    Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.